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http://www.nunezmontes.com/
MORENA ... Internacionalista ... no globalista (si de globalizar se trata que sea la lucha de los pueblos)
¿VOTAR O NO VOTAR?
Conferencia magistral con la participación del:
Este miércoles
10 de junio a
las 19.00 horas
|
ConvocanCírculo de Estudio Coapa y Restauración de la República |
Con el objetivo de continuar con la presentación
de los Candidatos Obradoristas ante los ciudadanos
El Círculo de Estudios Central, las Casas del Movimiento en Cuauhtémoc y Xochimilco, la Brigada 21 (Círculos de Estudio y Universitarios) tienen el honor de invitar al
Foro Ciudadano:
“11 Años de la Izquierda en el Distrito Federal”
Jueves 11 de junio, 18:30 hrs.
Club de Periodistas
Filomeno Mata 8, Centro Histórico
Nos acompañarán
Laura Esquivel, Alejandra Barrales, Clara Brugada, Karen Quiroga, Dolores Padierna, Ana Gabriela Guevara (Por confirmar)
“No permitas que la derecha haga retroceder la política de desarrollo social en la Ciudad de México…”
(Lic. Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México)
¡VOTO DE CASTIGO AL PRI Y AL PAN!
Atentamente
Círculo de Estudios Central, Casas del Movimiento en Cuauhtémoc y Xochimilco, Brigada 21 (Círculos de Estudio y Universitarios)
http://redescirculodeestudios.blogspot.com
EL PEOR "PRESIDENTE" DE MÉXICO
http://www.vectoreconomico.
numeritode la influenza.
En el primer trimestre del año, la economía del país (PIB) se redujo -8.2% respecto de igual período de 2008 (Gráfico 1), la peor contracción trimestral desde el colapso de 1995.
No podía faltar el maleficio de la crisis sexenal, sello de los gobiernos neoliberales, aunque esta administración parece empeñada en romper todos los récords previos (Gráfico 2).
En el trimestre, sólo las Actividades Primarias (agropecuarias) presentaron crecimiento (1.4%). De sus componentes, el sector agrícola creció 1.0%, el ganadero 2.0, y el forestal, pesca y caza 1.9% (Gráfico 1).
Las Actividades Secundarias (industriales) resienten por tercer trimestre consecutivo el mayor impacto negativo, con un desplome de -9.9% (Gráfico 3).
Por sectores industriales, la Minería cayó -1.1% en el trimestre; Electricidad, agua y gas por ductos -3.0; la Construcción -7.7, y la industria Manufacturera -13.8% (Gráfico 1), resultado trágico pero no sorpresivo ante la conversión que se ha hecho de México en una gran maquiladora dependiente, sin sustento tecnológico ni integración interna.
Hacia adentro de las manufacturas, 19 de los 21 subsectores registraron caídas en el primer trimestre, destacando por su profundidad los de: Maquinaria y equipo (-21.5%), Metálicas básicas (-26.4), Equipos electrónicos (-29.0) y Equipo de transporte (-38.3%). Sólo registra-ron cierto crecimiento la producción de Alimentos (0.1), y Bebidas y tabaco (0.3%).
Si bien el segmento Terciario (servicios) ya había registrado una pequeña disminución (-0.9%) en el cuarto trimestre de 2008, no deja de ser sorpresiva la profunda caída de -7.8% registrada en el primer trimestre de este año (Gráfico 4).
De sus 14 sectores, 10 tuvieron disminuciones, destacando: Alojamiento temporal, alimentos y bebidas (-7.8%); Transporte y almacenamiento (-10.3); Inmobiliarios y alquiler (-10.7), y el sector Comercio, con una caída de -17.2% (Gráfico 1).
Que la crisis global nos afecta, eso es obvio desde hace más de un año. Lo grave es que su impacto negativo se ha potenciado al aplicar programitas-aspirina en vez de medidas serias de reordenamiento a la altura de la debacle económica y social que tenemos encima.
Medidas para proteger la planta productiva (incluyendo la dosificación de importaciones) y para dar viabilidad efectiva a quienes producen para el mercado interno; para favorecer el consumo racional y alentar el ahorro con tasas reales de interés. Medidas decisivas para evitar cierres y despidos, mantener la demanda e impulsar el empleo.
Medidas fiscales de emergencia que capten recursos extraordinarios de quienes más reciben (en el sector privado y en el público); para arraigar los capitales en el país y evitar mayor endeudamiento; para elevar el gasto social y la inversión pública productiva.
Medidas que en síntesis estarían no sólo evitando el desplome económico-social, sino permitiendo un reordenamiento hacia una estructura más articulada, autosustentable, y con capacidad de crecimiento en todos los órdenes.
... es mera coincidencia.
A Goebbels se le atribuye mucha parte de la propaganda moderna, entre ellos sus 11 principios:
1. Principio de simplificación y del enemigo único.
Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
2. Principio del método de contagio.
Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3. Principio de la transposición.
Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".
4. Principio de la exageración y desfiguración.
Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5. Principio de la vulgarización.
Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
6. Principio de orquestación.
La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
7. Principio de renovación.
Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Principio de la verosimilitud.
Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9. Principio de la silenciación.
Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
10. Principio de la transfusión.
Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11. Principio de la unanimidad.
Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.
Entre los promotores del voto nulo, en otros países también llamado voto en blanco, hay algunos que cuentan con blogs y otro tipo de representaciones en Internet, unos con más fundamento que otros. En todos los casos se lee una cierta posición en contra del sistema político y de los partidos, y se fundan sus esperanzas en la ciudadanía como si los políticos no formaran parte de ésta o fueran extraterrestres.
Esta propuesta tiene varios puntos flojos. El primero es creer que la ciudadanía no vive parcialidades subjetivas e intereses individuales de diversas orientaciones; es decir, se soslaya que es pluriclasista y que no son comparables los habitantes de los estados prósperos del país, incluido el Distrito Federal y buena parte de su zona metropolitana, y los de las entidades federativas donde radica el mayor número de pobres y de marginados de México. Más aún, se pasa por alto que en una misma ciudad no son semejantes los que viven en Las Lomas y Polanco, por ejemplo, con los habitantes de Iztapalapa o Milpa Alta, para sólo referirme a la ciudad de México. Ligado con esto, se omite que sólo un poco menos de 25 por ciento promedio de la población tiene acceso a Internet, y que incluso en este porcentaje general deben distinguirse las zonas del país más prósperas de las más marginadas. Los seis estados de la frontera norte y el Distrito Federal no tienen comparación, por cuanto a acceso a Internet, con los estados del centro y sur del país. En los primeros el acceso a la red es de casi el doble que en los demás. De ese 25 por ciento de la población que usa Internet, incluidos muchos menores de 18 años, ¿cuántos y por qué artes o inspiración, consultarán los blogs que llaman a anular el voto? ¿Cuántos están interesados en las páginas de contenido político, incluidos los periódicos que pueden ser consultados por medios electrónicos? ¡Qué bueno que existan páginas con intenciones de orientar o desorientar políticamente a la población! Pero, por favor, bájense de su pedestal. Pecar de soberbia puede ser peligroso, y el menor de sus riesgos sería ser víctima de la ingenuidad y del wishful thinking; es como si yo creyera que todos los lectores de La Jornada me leen y, peor, que influyo en ellos. Si en Estados Unidos muchos pensaron que mediante Internet y redes sociales podían llevar a Obama a la Casa Blanca (como en buena medida ocurrió), tenían una base de realidad que México no tiene; esto es, que 220 millones de estadunidenses (72.5 por ciento de la población total) tenían acceso a Internet en 2008 (datos de Internet World Stats).
Llamar a anular el voto es dejar, deliberadamente, que los que sí votan, por pocos que sean, elijan a los diputados por todos los demás, es decir por los abstencionistas y por quienes anulen su voto. Es dar un cheque en blanco a quienes triunfen de la próxima contienda. Estos dirán: si no votaste por mí no te debo nada, aunque por lo general digan lo mismo a los que sí votaron por ellos, pues nuestros diputados, con algunas excepciones, son bastante cínicos y nada o muy poco comprometidos con sus electores.
El cinismo de la mayor parte de nuestros políticos es ampliamente conocido, al igual que la poca o nula eficacia de las instituciones creadas teóricamente para atender las necesidades de la población. ¿Por qué, entonces, los promotores de la abstención o del voto nulo piensan que los van a afectar y/o a sensibilizar con el látigo del desprecio
ciudadano al no acudir a las urnas o al echar a perder su voto?
La abstención, como el voto nulo, no conmueve a nadie ni cuestiona en serio la legitimidad de un candidato ganador. Cuando los serbios quisieron buscar la mayor participación legitimadora de los votos para la presidencia de la república, estableciendo que si en la segunda vuelta de la elección presidencial no sufragaba por lo menos la mitad de los votantes los partidos/candidatos tendrían que ir a nuevos comicios, se frustraron, ya que en las dos elecciones presidenciales llevadas a cabo en 2002 no se alcanzó el voto de 50 por ciento del registro de electores. En consecuencia, para las elecciones de 2003, la Asamblea Nacional de ese país modificó la ley estableciendo que ese 50 por ciento de votantes debía ser el mínimo en la primera vuelta, y no en la segunda como estaba estipulado. Sólo en los regímenes totalitarios monopartidistas la abstención es menor a 10 por ciento. En las democracias, por imperfectas o perfectas que sean, suele ser mucho mayor y ningún gobernante es de mayoría real, mucho menos un diputado, pero ahí están.
Si de veras se quisiera reprobar y rechazar en todos sentidos a la llamada clase política, mejor hubiera sido organizar desde hace tiempo (y no al cuarto para las 12) un grande y masivo movimiento en su contra y no convocar a la abstención o al voto nulo (que será secreto e íntimo) y que, al final, lo único que producirá será una satisfacción muy personal, pero no un movimiento organizado en contra del sistema. Y si el rechazo es sólo individual, aunque por su suma parezca colectivo, deberá tomarse en cuenta que los gobiernos siempre podrán absorber y paliar esa inconformidad individual, como bien lo hizo Salinas con su Programa Nacional de Solidaridad, para sólo poner un ejemplo de un candidato que, con todo y fraudes, no obtuvo siquiera el voto de 25 por ciento del padrón electoral en 1988.
El único movimiento social más o menos articulado nacionalmente en estos momentos es el que ha venido construyendo López Obrador, y no tiene nada que ver con el abstencionismo ni con el voto nulo. ¿Por qué no mejor fortalecerlo en lugar de militar en su contra a cambio de la satisfacción íntima y a la vez desorganizada de no acudir a las urnas o de votar en blanco? Para mí es obvio que después del voto nulo, por masivo que pueda ser (que no será), no pasará nada: ni los anulistas
se organizarán ni surgirá de ahí movimiento alguno, pero Calderón y su partido estarán muy agradecidos.
Nos acompañará:
MARIO DI CONSTANZO
Secretario de la Hacienda Pública del Gobierno Legítimo y Candidato a Diputado Federal (Dtto. 20 de Iztapalapa)
Jueves 4 de junio / 19 horas
Los esperamos en el Club de Periodistas de México
Filomeno Mata # 8, Col. Centro, entre 5 de mayo y Tacuba, Metro Allende.
MTRO. LUIS LINARES ZAPATAQuien en 1936 fue electo presidente de la Asamblea Nacional Constituyente convocada para la reforma de la constitución, que instaura el sufragio universal, secreto y directo y en 1948 fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores por el presidente Rómulo Gallegos. Tras el derrocamiento de este último por Carlos Delgado Chalbaud, se exilia en México donde se dedica de tiempo completo a la poesía.
En 1955 perdió la vida en un accidente de tránsito.
Tenemos una clase gobernante que se está caracterizando por su cínismo, así que votar en blanco sólo les causará un ataque de risa.
VAMOS TODOS A VOTAR EL 5 DE JULIO, PUES LA ABSTENCIÓN SÓLO BENEFICIA A LA DERECHA NEOLIBERAL
La imagen pertenece a su ilustrisima Pomponio I, terror de los monstruos neoliberales
(bueno, de un mensaje de él es de dónde la saqué)

Atte. Carlos
Pero exactamente lo mismo se aplica a la anulación del voto. Un voto en blanco tiene mínimas probabilidades de impactar el desenlace de la elección. Un voto en blanco tampoco será contabilizado como un voto de protesta debido a la total opacidad respecto del contenido de los votos nulos que exige nuestra legislación electoral. El ilegal e inmoral rechazo del acceso ciudadano a las boletas [por parte del gobierno ESPURIO] también asegura que el tamaño real de la anulación activa se mantenga en secreto.
El airado intercambio entre los que abogan por la anulación del voto y los que defienden el ejercicio del sufragio es un debate falso. La triste realidad es que, dado el sistema electoral que actualmente tenemos, las acciones individuales simplemente no cuentan. [FALSO: Por supuesto que cuentan. Tanto, que es precisamente contándolas una por una —y tratando de alterar ese conteo— que cuentan, ¿me dí a explicar?, jajajaja]
Lo verdaderamente importante no es lo que hagamos en solitario y en secreto dentro de la casilla electoral, sino lo que nos atrevamos a expresar en colectivo en las plazas y foros públicos. Si lo que queremos es cambiar la cultura política del país, los ciudadanos tenemos que construir una alternativa independiente que de una vez por todas obligue a las autoridades a rendir cuentas y a responder a nuestras demandas.
Una de las lecciones más evidentes de las últimas décadas es que las reformas significativas no surgen de la buena voluntad de los políticos, sino que se construyen a través de vigorosos movimientos sociales. La reforma política de 1996 fue el resultado directo del levantamiento armado en Chiapas y la acción política del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). La reforma electoral de 2007 y las modificaciones a la reforma petrolera de 2008 son victorias atribuibles a la acción ciudadana y política encabezada por Andrés Manuel López Obrador. [Con la importantísima participación de nuestros representantes dentro del Congreso, ¿recuerdan la toma de las tribunas hace un año, en abril 2008?, ver nota al final].
A pesar de la desinformación generada a través los principales medios electrónicos, el pueblo mexicano es muy inteligente y cuando entra en acción de manera colectiva tiene el potencial de impactar directamente en el desarrollo de la política nacional.
Sin embargo, falta articular un movimiento social independiente y dinámico que revitalice nuestra fallida democracia. En particular los jóvenes tendrían que asumir un liderazgo central en esta nueva etapa de la vida política del país. La renovación generacional de la política es una tarea impostergable. Los representantes políticos, cívicos, intelectuales y periodistas que típicamente encabezan estos esfuerzos deben entender que el país reclama un relevo generacional que permita el florecimiento de nuevas ideas y nuevos voceros del movimiento democrático nacional.
Los movimientos estudiantiles de 1968 y 1986, así como los primeros años del movimiento zapatista iniciado en 1994, son ejemplos históricos de lo que una juventud movilizada y consciente es capaz de lograr. Quizás en esta ocasión sean los jóvenes militantes de la contracultura los que nos enseñen el camino hacia una nueva forma de hacer política. O tal vez los jóvenes rechazados de las escuelas públicas encontrarán la forma de organizarse para demandar un cambio estructural al sistema de desarrollo excluyente que predomina en el país.
No sabemos de dónde surgirá la esperanza en este momento tan crítico y desolador del desarrollo de nuestra nación. Pero lo que sí queda claro es que el reto más importante es escuchar atentamente las inquietudes sociales y encontrar maneras de movilizar y canalizar la frustración social. Los movimientos sociales no surgen solos, pero tampoco se generan por decreto.
El descontento ciudadano es un hecho. Lo que falta es la conversión de la desesperación pasiva en un plan de acción concreto para la renovación política del país.
La televisión y los poderes fácticos apuestan al desencanto ciudadano y a las reacciones individualizadas ante las crisis política, económica y social. Para estos actores, el abstencionismo sería la perfecta válvula de escape para la frustración creciente del pueblo mexicano. Pero lo que realmente pondría a temblar a un sistema tan corrupto e injusto como el que nos gobierna no es la protesta silenciosa dentro de la casilla electoral, sino la toma del espacio público por una nueva generación harta del engaño y la mentira.

En la Cámara de Diputados, legisladores del PRD, PT y Convergencia desplegaron una manta que cubrió la tribuna. En el Senado, los miembros del FAP tomaron la parte alta. (El Universal, AP)

En la Cámara de Diputados, legisladores del PRD, PT y Convergencia desplegaron una manta que cubrió la tribuna. En el Senado, los miembros del FAP tomaron la parte alta. (El Universal, AP)

