jueves, enero 18, 2007

La inflación podría llevar a analizar alza de emergencia

La Canaco esperará a que se estabilicen los precios

ANTONIO CASTELLANOS , SUSANA GONZALEZ G.

Las presiones inflacionarias podrían obligar al sector privado a discutir un salario de emergencia para los trabajadores, señaló Lorenzo Ysasi, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), aunque acotó que por el momento no es necesario hacerlo y eso tendría que ser analizado por los sectores productivos en 45 o 60 días, plazo que consideró suficiente para que se estabilicen los precios del maíz y la tortilla.

"Si vemos que la canasta básica sube por arriba del 3.9 por ciento que se dio en el aumento del salario mínimo, llegamos a un problema que lastima el poder adquisitivo de los trabajadores (...) Estamos seguros que si la situación presiona, habrá necesidad de volver a negociar; todo depende a dónde llegue la presión inflacionaria", precisó.

El dirigente de los comerciantes dijo que si bien México se ha librado en los dos años recientes del efecto inflacionario, no puede mantenerse exento de las presiones que existen a escala mundial. Aseguró que hasta el momento "hemos desistido de subir algunos precios, con la intención de mantener la inflación baja, (pero) sentimos que la válvula se va a tener que soltar un poco".

Por lo pronto, indicó que las ventas del sector comercial de la ciudad de México se han desplomado hasta en 50 por ciento y que más de 30 sectores productivos han resultado afectados, por lo que los empresarios han demandado a las autoridades que adopten medidas adicionales para frenar el impacto que ha implicado el aumento en el precio de la tortilla.

Aumento injustificado en legumbres

Organizaciones campesinas aseveraron que además de los aumentos que ya comienzan a darse en algunos productos pecuarios, como el huevo, que están relacionados con el problema del maíz, también se han dado alzas "sin justificación" en algunas legumbres, como la cebolla, el nopal y nuevamente el jitomate. A su vez, representantes de centrales de abasto rechazaron esa afirmación, aunque señalaron que los productos se venden más caros en tiendas de autoservicio.

Carlos Ramos, de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala, consideró que muchos comercializadores aprovecharon la situación de la tortilla para aumentar los precios sin que estén relacionados con el problema del maíz ni sean atribuibles a cuestiones meteorológicas, de escasez o de transporte.

Ponderó el caso de la cebolla, cuyo precio se elevó casi diez veces en semanas recientes, pues de costar 3 pesos y fracción el kilo llegó a comercializarse en 30 pesos, aun en estados donde se produce, como Michoacán. "Como los especuladores ven que el gobierno no hace nada en el caso del maíz, se van a aprovechar con cualquier otro producto; ahora sí que a río revuelto, ganancia de pescadores".

Para el presidente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras, Víctor Suárez Carrera, el aumento en los granos básicos es el más alto en las tres décadas anteriores, y advirtió que al aumento en el precio de la tortilla podría seguir el del pan blanco y de caja.

Consideró que el precio de las legumbres dependerá en mucho de las exportaciones, pero eso, insistió, forma parte del mismo problema, porque se promueven las ventas al exterior para que los productores hagan negocio "sin importar si se desabastece o se genera carestía en el mercado interno. Eso es el caos, el dejar hacer, dejar pasar para que cada quien vea sus mejores alternativas y que pague el pueblo mexicano".

Sin embargo, representantes de centrales de abasto negaron que se haya generalizado un alza en los precios de las legumbres, pero advirtieron que el costo por el incremento en el diesel, que se autorizó a finales del año pasado, aún no se ha reflejado en los productos agrícolas.

Armando Ham Alvarado, coordinador de planeación y desarrollo del Fideicomiso Central de Abasto de la Ciudad de México, aseveró que los precios de la mayoría de las legumbres se han mantenido estables e inclusive hay casos en que registran una tendencia a la baja. Sin embargo, remarcó que cualquier variación es atribuíble únicamente a los periodos de cosecha de cada producto y su distribución.

Mencionó que a pesar de que casi 90 por ciento de las frutas y legumbres que se comercializan en los supermercados, tanto de la zona metropolitana de la ciudad de México como de otros estados del centro y sur del país, provienen de la Central de Abasto, los precios a los que se venden en centros comerciales son mucho más elevados que en los mercados tradicionales y los tianguis.

En el caso de la cebolla, Gabriela Mejía Delgadillo, gerente de la Central de Abasto, explicó que el precio se disparó porque tuvo que ser traída desde Baja California, debido a que las cosechas de los estados del centro del país resultaron afectadas por el frío. Acerca del nopal, Ham Alvarado aseguró que de venderse entre 70 y 90 pesos el ciento, ya bajó 20 pesos, y el jitomate ha mantenido un precio estable sin que haya aumentado como sucedió el año pasado a raíz de la escasez provocada por el huracán que afectó las cosechas de Sinaloa.